
El papamóvil que el difunto papa Francisco I utilizó durante su visita a Belén, Palestina, en 2014 llegó a esa ciudad cisjordana este martes convertido en clínica itinerante con destino Gaza, pero las autoridades israelíes aún no han dado el visto bueno para que el vehículo acceda a la Franja.
La conversión del automóvil papal en una clínica para que preste servicio en Gaza, sobre todo a niños, fue «uno de los últimos deseos» del pontífice, informó el Vaticano tras su fallecimiento el pasado 21 de abril
«Seguro que recibiría esta noticia con una gran sonrisa, para él era muy importante que los niños del mundo tuvieran una vida mejor», expresó a EFE el cardenal Anders Arborelius, también obispo de la diócesis de Estocolmo (Suecia), quien bendijo este papamóvil reacondicionado durante el acto de presentación en Belén.
El vehículo hoy presentado fue bautizado ya en mayo, cuando se anunció que se desplegaría en algún momento, como «Vehículo de la esperanza», y ha sido habilitado para brindar atención en primera línea de zona de guerra.
Su uso será puramente pediátrico, informaron desde Cáritas, entidad que ha coordinado la iniciativa.
La clínica en cuestión estará provista de pruebas rápidas, kits de sutura, jeringuillas, suministros de oxígeno, vacunas y una pequeña nevera para almacenar medicamentos.
Se trata de un vehículo de la marca Mitsubishi en el que se desempeñarían hasta cuatro trabajadores sanitarios al mismo tiempo y que ha sido despojado de cualquier tipo de accesorio en su salpicadero -ni pantalla para navegador ni radio-, sin logos en la parte frontal ni tapacubos, y con todos los acabados en el habitual tono blanco de apariencia austera.
T/EFE

