El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha reiterado este jueves que las tropas israelíes no se retirarán de Líbano, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara el miércoles que cree que lo
harán, en medio de los contactos entre los gobiernos israelí y libanés de cara a un posible acuerdo de paz.

«No pedimos permiso a nadie para entrar en Líbano y no necesitamos permiso de nadie para quedarnos en Líbano», ha dicho Katz. «Es nuestro derecho y deber defender a los residentes de Galilea y a los ciudadanos
israelíes de las amenazas del grupo terrorista yihadista Hezbolá, que pretende destruir el Estado de Israel», ha subrayado.

Así, ha sostenido que Hezbolá «atacó dos veces a Israel por su propia iniciativa, tras los ataques asesinos de Hamás el 7 de octubre (de 2023) y con el inicio de la operación ‘Rugido del León’ contra Irán», al tiempo que ha
insistido en que Israel «ha destruido la mayoría de las capacidades y líderes» del grupo durante los últimos dos años y medio, según un comunicado publicado por su oficina.

Katz ha reseñado que Israel ha logrado «establecer una firme zona de seguridad en Líbano», en referencia a las zonas ocupadas, al tiempo que ha hecho hincapié en que las mismas «serán vaciadas de residentes e infraestructura, tanto sobre tierra como bajo ella», con el objetivo de «proteger a los residentes de Galilea del riesgo de incursiones, disparos de misiles anticarro y otras amenazas».

T/Europa Press