
La agresión de Israel contra la Franja de Gaza durante poco más de dos años ha provocado graves daños ambientales, peligrosos y sin precedentes que amenazan a millones de habitantes del enclave.
Así lo denunció la autoridad de Calidad Ambiental (EQA) de Palestina en un comunicado con motivo de celebrarse el Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados.
En el texto, la EQA recalca que ese territorio atraviesa por “una fase peligrosa y sin precedentes como resultado de la destrucción sistemática”, llevada a cabo por el régimen de Benjamín Netanyahu.
Añade que “el medio ambiente palestino está siendo castigado doblemente por las repercusiones del cambio climático y las políticas de Israel”.
Recalca la autoridad de Calidad Ambiental que la agresión israeí generó “efectos catastróficos en los seres humanos y en los componentes del medio ambiente, tanto vivos como inertes, y en todos sus sistemas”.
El ente puso el ejemplo de la destrucción casi total de la infraestructura, incluyendo las instalaciones de agua, el alcantarillado, los residuos sólidos y la energía, la contaminación del mar, del suelo y el aire, así como la acumulación de millones de toneladas de escombros.
Además, denunciaron que los colonos israelíes consumen más de 13 veces la cantidad de agua asignada a los palestinos y también controlan todas las cuencas hidrográficas de la Cisjordania ocupada.
El Ministerio de Sanidad de la autoridad palestina denunció que las tropas sionistas asesinaron a un joven de 15 años, que fue abaleado en la localidad de Al Yamun, al oeste de Yenin, negando que se tratara de un “terrorista”.
T/EFE

