
Israel bombardeó el viernes los suburbios del sur de Beirut, un bastión de Hezbolá, por primera vez desde la tregua acordada en noviembre, respondiendo al lanzamiento de cohetes contra territorio israelí.
El ataque tuvo lugar en un vecindario densamente poblado que alberga varias escuelas, indicó la agencia de noticias oficial libanesa NNA.
«La gente del vecindario de Hadath» debe evacuar el área alrededor de las «instalaciones de Hezbolá», anunció en la red X antes del ataque el portavoz en árabe del ejército israelí, Avichay Adraee, señalando un edificio en rojo en un mapa.
Israel respondía al lanzamiento, no reivindicado, de dos «proyectiles», de los que uno fue interceptado y el otro cayó en suelo libanés. Además del bombardeo en Beirut, el ejército también disparó contra objetivos de Hezbolá en el sur de Líbano, fronterizo con Israel.
En esta zona muchas escuelas cerraron, como en la ciudad de Tiro, donde ya hubo un bombardeo el 22 de marzo.
«Decidí llevar a mis hijos a la escuela a pesar de la situación, pero la dirección me dijo que habían cerrado después de las amenazas israelíes y que tenía que llevarlos a casa», declaró Ali Qasem, padre de cuatro hijos.
Es la segunda vez desde la tregua que entró en vigor el 27 de noviembre que cohetes lanzados desde Líbano alcanzan Israel. La primera fue el 22 de marzo.
«Si no hay calma en Kiryat Shmona y en las localidades de Galilea», una región del norte de Israel, «no habrá calma en Beirut», había advertido el Ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
Por su parte el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que Israel atacará «en todas partes en Líbano contra cualquier amenaza».
Según el presidente libanés, Joseph Aoun, «todo indica (…) que Hezbolá no es responsable » de los lanzamiento de cohetes y anunció la apertura de una investigación.
Por su parte el presidente francés, Emmanuel Macron, calificó de «inaceptables» los bombardeos israelíes, «una «violación del cese del fuego» de noviembre.
Habitantes aterrorizados
En el barrio de Hadath, los bombardeos provocaron un enorme columna de humo negro.
Entre las ruinas de los edificios incendiados, donde los bomberos intentaban extinguir las llamas, los socorristas buscaban entre los escombros y evacuaban a los heridos, según imágenes de AFP.
A las puertas de los suburbios del sur, de donde muchos residentes buscaban huir, había un gran atasco.
«Tenemos mucho miedo de que vuelva la guerra», dijo un taxista de 55 años llamado Mohammad, que huía con su familia, como ya había hecho durante la guerra de finales del año pasado. T/AFP F/Reuters

