
El gobierno de Irán anunció la suspensión de sus programas de colaboración con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), luego de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) no lograra aprobar una resolución para levantar de forma permanente las sanciones impuestas al país.
Pezeshkian aseguró este sábado que Irán está preparado para enfrentar cualquier reimposición de sanciones y que no cederá ante presiones externas “debemos creer que podemos superar los obstáculos y que los enemigos de esta tierra no podrán bloquear nuestro camino”, declaró el mandatario, al tiempo de dejar claro el papel de Irán como promotor de la paz y defensor de los derechos humanos en la región.
Este giro en la política nuclear iraní se produce tras la aprobación de una ley que exige que todas las solicitudes de inspección de la AIEA sean evaluadas y autorizadas por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. La legislación refuerza el control interno sobre las actividades nucleares y limita el acceso de observadores internacionales. Antes de oficializar la decisión, Irán ya había advertido que, de mantenerse las sanciones, los vínculos con la AIEA quedarían gravemente afectados.
Además, el gobierno recordó que la guerra de 12 días iniciada el 13 de junio, tras un ataque de Israel en territorio iraní, no fue condenada por la ONU. Según Teherán, dicha agresión que incluyó bombardeos a instalaciones nucleares contó con apoyo logístico de Estados Unidos.
T/Telesur

