
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán instó a Estados Unidos (EEUU) a asumir responsabilidades por las consecuencias de su presencia militar en Irak y otros países árabes.
La demanda fue expuesta mediante un comunicado difundido por la cancillería de la República Islámica, en el que se cuestiona el accionar de Washington durante más de dos décadas en territorio iraquí.
Según el texto oficial, Teherán considera necesaria una rendición de cuentas por los daños humanos, materiales y ambientales que, a su juicio, provocó la actuación de las fuerzas estadounidenses durante el período de ocupación de Irak. La declaración sostiene que esas acciones afectaron tanto a la población iraquí como a otras naciones de la región.
«Al tiempo que honra la memoria de cientos de miles de mártires que sacrificaron sus vidas en la lucha contra la ocupación y el terrorismo, en particular los mártires Abu Mahdi al-Muhandis y hach Qasem Soleimani, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán subraya la necesidad de que el gobierno de Estados Unidos rinda cuentas por los crímenes cometidos y los daños infligidos al pueblo de Irak y otras naciones durante el período de ocupación».
La República Islámica argumentó que entre las consecuencias de esa intervención se encuentran la muerte de miles de civiles, incluidos mujeres y niños, así como pérdidas económicas valoradas en cientos de miles de millones de dólares. Asimismo, señaló afectaciones a infraestructuras gubernamentales, de seguridad y servicios esenciales.
El pronunciamiento se produjo tras la salida de las tropas estadounidenses de Irak, que permanecieron en Oriente Medio desde 2003, tras el inicio de la operación militar impulsada por el entonces presidente estadounidense George W. Bush bajo el argumento de combatir amenazas vinculadas a armas de destrucción masiva y al terrorismo. Además del fin de la Coalición Internacional contra el Daesh.
La declaración iraní también menciona presuntas violaciones de derechos humanos y crímenes de guerra, entre ellas los casos de torturas documentados en la prisión iraquí de Abu Ghraib. Además, sostiene que determinadas políticas aplicadas durante esos años favorecieron la expansión de grupos extremistas en la región.
Por otra parte, Teherán expresó su respaldo a las acciones desarrolladas por el Gobierno de Irak para reforzar su soberanía nacional. El comunicado destacó los esfuerzos de las autoridades iraquíes para enfrentar el terrorismo, preservar la estabilidad interna y defender la unidad del país.
Finalmente, Irán afirmó que la presencia estadounidense en varios países árabes ha contribuido al incremento de tensiones y conflictos regionales. En ese sentido, vinculó esa política con recientes enfrentamientos en Oriente Medio y denunció las consecuencias humanas derivadas de las operaciones militares desarrolladas en la zona.
T| TELESUR

