El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó una advertencia a la comunidad internacional al señalar que cualquier nueva agresión militar instigada por Israel en la región del golfo Pérsico podría provocar consecuencias catastróficas para la economía mundial, con un impacto directo y crítico sobre la oferta y la demanda de hidrocarburos.

A través de su cuenta en la red social X, el jefe de la diplomacia iraní subrayó que la amenaza de una aventura belicista israelí constituye hoy una preocupación central no solo para los países productores, sino también para las naciones consumidoras de gas, cuya seguridad energética depende de la estabilidad de una de las rutas más estratégicas del planeta.

Araghchi precisó, sin embargo, que mientras las Fuerzas Armadas iraníes se encuentran completamente preparadas para defender la patria frente a cualquier agresión, Teherán continúa apostando por la vía diplomática para aplicar en el menor tiempo posible su denominado Plan de 7 Días, una propuesta orientada a desactivar la escalada y abrir un cauce negociado que evite una confrontación de alcance regional.

El pronunciamiento se produjo en el marco de la VIII Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas, celebrada en Moscú, escenario que se ha convertido en un espacio clave de articulación energética del Sur Global frente al chantaje y la militarización de los mercados impulsados por Occidente.

Durante el encuentro, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sostuvo una reunión bilateral con su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la que ambos mandatarios coincidieron en que los países de la región poseen la capacidad y el derecho soberano de resolver sus desafíos de manera independiente, sin la injerencia de Estados Unidos ni de potencias extraregionales.

T/Telesur