En la segunda cumbre árabe-islámica extraordinaria celebrada en Arabia Saudita, el primer ministro de Irak, Mohamed al Sudani, propuso la creación de un fondo árabe-islámico destinado a la reconstrucción de la Franja de Gaza y el Líbano, gravemente afectados por el conflicto continuo con Israel. Esta iniciativa surge en respuesta a los recientes enfrentamientos que han devastado la infraestructura y el tejido social de estas regiones.

Según Al Sudani, la finalidad de este fondo es no solo reparar los daños materiales sino también prevenir que el agresor logre sus objetivos de desalojar a los habitantes de sus tierras. Subrayó la importancia de impedir las aspiraciones expansionistas y agresivas que buscan expulsar a los legítimos propietarios.

La cumbre se focalizó en la actual acción militar israelí tanto en los territorios palestinos como en Líbano. En este contexto, Irak ha reafirmado su apoyo al cese de hostilidades y su firme oposición a cualquier forma de escalada bélica.

Los datos del conflicto reflejan una trágica realidad: desde el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en la muerte de aproximadamente 1.200 israelíes y casi 5,500 heridos, y la posterior respuesta militar de Israel en Gaza que ha causado más de 43.600 muertes y casi 103.000 heridos. En Líbano, las confrontaciones con la milicia de Hizbulá han dejado más de 3.100 muertos y cerca de 14.000 heridos hasta la fecha.

La comunidad internacional, incluida Rusia, ha instado a un alto al fuego entre Israel y Hamás, abogando por una solución basada en la propuesta de dos Estados, para lograr una paz duradera en la región.

Con el apoyo de los líderes árabes y musulmanes, se busca crear un mecanismo que no solo resuelva el conflicto, sino que fomente la reconstrucción y el desarrollo sostenible de las áreas más afectadas, restaurando la esperanza y seguridad para sus habitantes. (Sputnik)