
Durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU para defender la política del presidente Trump en Venezuela, el secretario de Estado, Marco Rubio, fue interrumpido por manifestantes que estaban de pie en la sala con un cartel que decía «Manos fuera de Venezuela».
Durante unos minutos acusaron a Rubio de cometer un «crimen de guerra».
Medios locales aseguran que en las afueras del senado cientos de personas rechazaron la audiencia con pancartas y consignas que rechazan la operación de EEUU contra Venezuela.
T/Narkys Blanco

