
En un movimiento estratégico que busca competir con el dominio de YouTube en las smart TV, Instagram comenzó a desplegar su propia experiencia dedicada para este tipo de pantallas.
Esta decisión no es simplemente una adaptación de la aplicación móvil sin más. Hablamos de un rediseño pensado para el consumo pasivo y compartido, llevando los populares Reels a la pantalla grande. Y, para muchos, esta será una muy buena noticia.
Según los datos que maneja la compañía, la visualización de vídeos cortos gana enteros cuando se convierte en una experiencia social. Ver Reels con amigos o familiares en una pantalla de cinco o seis pulgadas puede resultar incómodo y solitario; hacerlo en un televisor fomenta la interacción y el disfrute conjunto.
Una de las características más interesantes de esta versión es su enfoque familiar o compartido. La plataforma permite añadir hasta cinco cuentas diferentes en un mismo dispositivo sin interferir en el algoritmo de los demás.
Una vez dentro de la interfaz, el usuario notará que la experiencia de navegación difiere sustancialmente del scroll infinito vertical al que estamos acostumbrados en el teléfono.
Los Reels se agrupan ahora en canales temáticos basados en los intereses del usuario. Esta categorización incluye segmentos como novedades musicales; resúmenes deportivos; joyas ocultas de viajes; o momentos de tendencia viral.
Hay que tener en cuenta que es una fase de prueba, por ahora solo en Estados Unidos, y la estructura seguirá evolucionando a medida que aprendan sobre los patrones de consumo en casa.
T | Cinco Días

