Más de 4.000 inmigrantes siguen durmiendo en la calles de Ceuta, pese a que este domingo se cumple el segundo día de funcionamiento del campamento de acogida instalado en el puerto, que tiene capacidad para 1.700 personas.

El recurso, pensado únicamente para adultos, convive con la presencia de jóvenes que aseguran ser menores de edad, aunque todavía no han pasado por el proceso de identificación. Si finalmente se confirma su minoría de edad, deberá pasar a un recurso específico y quedar bajo la tutela de la Ciudad Autónoma.

El Gobierno cifra en 2.048 los menores ya identificados y calcula que entre 700 y 1.000 permanecen sin catalogar. El pasado viernes el traslado de los asentamientos de las playas concluyó con altercados y solo la posibilidad de alojar a 1.700 personas cuando más de 4.000 se encontraban en las playas.

Denuncias de abusos a menores y tensión política

Varios menores migrantes denunciaron supuestas vejaciones y amenazas sufridas en centros de acogida de la ciudad. Una de las abogadas que representa a algunas de las víctimas detalló al Canal 24 Horas «amenazas de violencia sexual por parte de guardias de seguridad» y presiones de ciertas educadoras que advertían de que no se tramitaría su documentación.

Según su relato, algunos menores pasan noches enteras maniatados dentro de baños, como castigo. La Fiscalía ya investiga estas denuncias, aunque, mientras dura la investigación, parte de los afectados prefiere vivir en la calle antes que regresar a esos centros.

En el plano político, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, exigió «lealtad» a Marruecos en una entrevista concedida a RTVE. El ministro defendió los 309 millones de euros destinados a Ceuta y subrayó que la población «necesita tener un horizonte de esperanza».

«La inmigración y la seguridad son un elemento de primer orden de política doméstica en todos los países de la Unión Europea, y hay que incorporar a Ceuta y Melilla a todos los mecanismos que tienen que ver con la seguridad, con el refuerzo fronterizo, y luego, por supuesto, la colaboración con Marruecos, una colaboración que tiene que ser leal», declaró en el programa y advertió que «el miedo es muy difícil de combatir» y que «se puede alimentar con discursos falsos o interesados».

T/Con información Euronews