La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que el primer lote de combustible en más de cuatro meses ingresó a la Franja de Gaza en la madrugada, tras 130 días de restricciones.

Sin embargo, los 75.000 litros permitidos por las autoridades israelíes no cubren ni un día de las necesidades estimadas, que ascienden a cientos de miles de litros diarios, acotó la OCHA.

La información reseñada por Telesur, explica que esta entrega busca aliviar la escasez que afecta a hospitales, sistemas de agua y otros servicios esenciales, pero sigue siendo insuficiente.

La falta de combustible podría cortar el suministro de agua potable a unos 44.000 niños, incrementando el riesgo de enfermedades como cólera, diarrea y disentería.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) documentó que, desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023 hasta junio de 2025, más de 740 ataques dañaron 125 instalaciones de salud, impactando 34 hospitales y 188 ambulancias.

Más de 485.000 personas padecen trastornos de salud mental, y al menos 500.000 mujeres en edad reproductiva carecen de acceso a servicios esenciales como atención prenatal y planificación familiar.