El indicador de riesgo país de Venezuela experimentó una disminución del 52% en lo que va de 2026, impulsado por el dinamismo en el mercado secundario tras la concesión de licencias petroleras, las expectativas de mayor flujo de divisas para la economía nacional y el retorno de los títulos soberanos y de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) a los índices de liquidez global.

De acuerdo con las mediciones del Emerging Markets Bond Index (EMBI) elaborado por JPMorgan, el indicador para la nación suramericana transitó desde los 12.671 puntos básicos registrados a comienzos de año hasta ubicarse cerca de los 6.037 puntos para mediados de septiembre.

El comportamiento del mercado responde a una corrección sostenida que busca equilibrar la valoración de los papeles financieros venezolanos en el exterior. Este avance viene impulsado por la flexibilización en el sector de los hidrocarburos y la consiguiente reincorporación de los bonos de la República y de la estatal Pdvsa en las plataformas de negociación internacional, factor que elevó el apetito de los inversores y la liquidez de dichos instrumentos.

La tendencia a la baja mantiene el curso de estabilización observado tras haber alcanzado techos históricos superiores a los 56.000 puntos básicos en años anteriores, lo que refleja un cambio en la percepción de los mercados frente a los flujos de capital proyectados. Especialistas aclaran que para consolidar la normalización financiera del país aún permanece pendiente el desarrollo de un proceso formal de reestructuración de la deuda externa venezolana.

T/Telesur