
Este viernes quedaron inaugurados los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, que pasan a la historia por ser los primeros con dos pebeteros y los más extensos con un territorio de 22.000 kilómetros cuadrados.
La apertura de Milán-Cortina 2026 quedará en la historia como la primera de la historia con deportistas de mismas delegaciones desfilando en distintas ciudades y con dos pebeteros. Estos son los Juegos más dispersos del olimpismo con sedes en Milán, Cortina, Predazzo, Tesero, Anterselva, Bormio, Livigno y Verona (ceremonia de clausura).
Fue una ceremonia emotiva, con homenaje, historia y peso escénico, reseña EFE.
Inaugurada la escena musical, llegó el turno de uno de los platos fuertes. Mariah Carey con «Nel blu, dipinto di blu» en italiano que encendió aún más un estadio abarrotado y volcado con la ceremonia.
Italia presentó su bandera con un desfile de moda. Al más puro estilo Armani. Detrás de las modelos, la bandera que recibieron los Coraceros, un regimiento de caballería de los Carabineros -guardia de honor del Presidente de la República Italiana- que la izó a lo alto de San Siro. Laura Pausini interpretó el Himno de Mameli, el de todos los italianos.
La antorcha salió entonces de San Siro y, después de un mensaje de paz de la sudafricana y estadounidense Charlize Theron, inspirado en Nelson Mandela; así como de la interpretación del himno olímpico con el pianista Lang Lang y la mezzosoprano Cecilia Bartoli, se procedió al encendido de los dos pebeteros de estos Juegos.
Los pebeteros, que presiden dos lugares emblemáticos de sendas ciudades huéspedes, fueron encendidos por los esquiadores Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, ambos tres veces campeones olímpicos, en el Arco de la Paz de Milán; y por la también esquiadora Sofia Goggia, campeona olímpica en 2018, en la Plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo.
Así, entre la elegancia italiana, la épica olímpica y la emoción colectiva, el fuego olímpico marcó el inicio de Milán Cortina 2026, unos Juegos Olímpicos ya históricos.
T | EFE

