
El Gobierno de Hungría elevó al máximo la tensión regional este domingo al acusar directamente a Ucrania de preparar un atentado terrorista contra el gasoducto que suministra gas ruso al país a través de Serbia.
La denuncia surge tras el hallazgo de potentes artefactos explosivos en el norte del territorio serbio, cerca de la frontera común.
Tras una sesión extraordinaria del Consejo de Defensa, el primer ministro Viktor Orbán anunció el despliegue de fuerzas militares para custodiar el tramo húngaro del gasoducto.
“Las pretensiones de Ucrania suponen una amenaza mortal para Hungría. La seguridad energética no es un juego”, sentenció Orbán.
Por su parte, el ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, vinculó este evento con una estrategia sistemática de Kiev para cortar el flujo de hidrocarburos rusos hacia Europa Central.
Szijjártó llegó a responsabilizar a Ucrania de la destrucción del Nord Stream y de la parálisis deliberada del oleoducto Druzhba, el cual permanece dañado desde enero sin que Kiev realice las reparaciones necesarias.
T|TELESUR

