
Un migrante hondureño arrestado por el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) denunció los métodos autoritarios y la violencia a que fue expuesto junto a otros latinoamericanos. El grupo, integrado también por un ecuatoriano y cuatro cubanos, fue expulsados de EEUU y llevado a África bajo amenaza de sufrir una paliza y sin ser notificados sobre su destino.
Brayan Sánchez, hondureño detenido el pasado 13 de mayo en Florida, introdujo un teléfono al centro de detención y documentó la forma en que transcurrió su deportación junto a sus compañeros hacia Bangui, la capital de la República Centroafricana, adonde fueron llevados.
Sánchez contó que luego de ser detenido fue trasladado a sitios en Colorado, Arizona, California y Texas donde conoció a los demás migrantes que fueron deportados junto con él. La noticia la recibieron el día antes del viaje bajo amenazas de los agentes del ICE, quienes les dijeron que les darían una paliza si no se subían al avión.
“ICE solamente me dijo: ya todo lo tuyo está cerrado, pero a la fuerza, no fue nada de voluntario. África nunca me lo mencionaron. Si a mí me lo hubieran mencionado, yo me voy para El Salvador, me voy a México… pero no a África. Nunca de voluntad mía. Nunca#, comentó Sánchez.
Manifestó que a pesar de que preguntaron sobre la razón por la que eran enviados hacia ese continente, los agentes del ICE nunca les dieron respuestas, solo que “simplemente iban para allá”.
Añadió que el viaje duró alrededor de 21 horas, con escalas en Senegal y Nigeria. Luego arribaron a la República Centroafricana, donde los retienen en un hotel de Bangui a la espera de que les otorguen visado para permanecer en ese país. No disponen de movilidad: las autoridades locales les pidieron no salir.
Los compañeros de Sánchez son el ecuatoriano Mauricio Alvarado y los cubanos Arístides Fernández, Omar Rodríguez y Almario Moreno. El cuarto migrante cubano prefirió mantener su identidad en secreto.
Los deportados enviaron una solicitud a congresistas de Florida y activistas para que los ayuden a regresar. En paralelo, el Gobierno de Honduras hace seguimiento de su caso y adelantó que lo apoyarían en caso de un retorno voluntario, pero él alega que no puede regresar al país centroamericano.
Estas deportaciones de la Administración Trump a terceros países de África se autorizaron tras el fallo de la Corte Suprema en junio de 2025. De acuerdo con reportes de prensa, existen acuerdos con Ruanda, Sudán del Sur, Esuatini, Uganda, Ghana, Camerún y la República Democrática del Congo para que migrantes de disímiles nacionalidades sean aceptados en esos países.
Desde la autorización de estas expulsiones a África, se ha “deportado a personas a condiciones inseguras sin debido proceso y con menos de 24 horas de aviso”, según el Proyecto Internacional de Asistencia a los Refugiados (IRAP).
Las fuerzas del ICE han sido cuestionadas por la violencia que ejercen durante las detenciones. En lo que va de 2026, se han confirmado más de 20 fallecimientos de migrantes bajo custodia de esta agencia federal. A lo que se adiciona que abundan las denuncias sobre malos tratos, hacinamiento y malas condiciones higiénicas en centros de detención, así como la falta de atención médica a personas con padecimientos crónicos.
T|Telesur

