
La candidata presidencial por el partido Libre, Rixi Moncada, denunció una «trama electoral» que permitió la adulteración de resultados con actas infladas tras la eliminación de la validación biométrica en los comicios.
Moncada presentó un análisis técnico, destacando la responsabilidad del bipartidismo en un esquema de fraude electoral. La candidata reveló que la «eliminación de la validación de las actas contra los lectores biométricos fue aprobada» en el Consejo Nacional Electoral (CNE) «una noche antes de las elecciones». Esta controvertida decisión, según Moncada, «habilita la suma de actas infladas, especialmente en el nivel presidencial».
El equipo técnico de Moncada ha identificado 2.859 actas sin validación biométrica, lo que representa el 25,35 % del total. Estas actas, con un promedio de 217 votos cada una, presentan casos extremos con hasta 100 votos adicionales a los legítimos.
Trump interviene
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a intervenir en el caso elecciones presidenciales de Honduras.
En esta oportunidad amenazó al país con «un infierno que pagar» si los resultados preliminares cambian, los cuales favorecen al candidato Nasry Asfura en un conteo reñido.
El presidente estadounidense, a través de su plataforma Truth Social, emitió una serie de declaraciones que son calificadas como una clara injerencia en el proceso democrático hondureño, dijo Telesur.
«Parece que Honduras está intentando cambiar los resultados de sus elecciones presidenciales. Si lo hacen, ¡habrá un infierno que pagar!». Trump afirmó que, después de una votación masiva, la Comisión Nacional Electoral «suspendió abruptamente el conteo a la medianoche del 30 de noviembre».
Detalló que el recuento mostraba una contienda reñida entre Tito Asfura y Salvador Nasralla, con Asfura con una «estrecha ventaja de 500 votos», y que el proceso se detuvo cuando solo se había contabilizado el 47 por ciento de los sufragios. Ante esto, el mandatario sentenció: «Es imperativo que la comisión termine de contar los votos. Los votos de cientos de miles de hondureños deben ser respetados», dijo.

