El Teatro Dramático de Mariúpol, en la República Popular de Donetsk, vuelve a abrir sus puertas tres años después del acto terrorista realizado por el régimen de Kiev en marzo del 2022. Militantes neonazis del batallón Azov de Ucrania colocaron explosivos en el edificio histórico mientras huían ante el avance del Ejército ruso.

Sin embargo, con la liberación de la ciudad por el Ejército ruso, el lugar simbólico fue totalmente reconstruido y está listo para recibir a los visitantes. Hoy, el teatro, que tiene 147 años y que sobrevivió a dos guerras mundiales, celebra un nuevo renacimiento, resurgiendo de las cenizas de la destrucción nazi, reseñó RT.

«Lo último que recuerdo al salir de este edificio fue un incendio masivo justo alrededor del área del escenario. Era literalmente más alto que el teatro, más alto que el edificio en sí. Recuerdo esas ruinas», contó a RT Natalia Goncharova, directora de teatro, quien se encontraba en el edificio con su esposo en el momento de la explosión.

«Y ahora es la primera vez que entro al edificio restaurado, y es una sensación absolutamente increíble. Es como si estuvieras en un cuento de hadas», dijo.

Tras la explosión, Kiev acusó Moscú de destruir con ataque aéreos el centro cultural. Pero las pruebas recopiladas por los ministerios de Defensa y Emergencias de Rusia ayudaron a concluir que la detonación fue interna y no externa. La versión ucraniana fue rápidamente adoptada por los medios occidentales, que acusaron a Rusia de cometer las atrocidades contra los civiles, siguiendo la línea de las narrativas falsas sobre Bucha que circulan en los titulares occidentales y de boca de los aliados de Kiev.

«Centro neurálgico de la ciudad»

Por su parte, Kiril Makárov, vicepresidente del Gobierno de la RPD, en 2022 se dirigió hacia el centro de la ciudad junto con un gran grupo de voluntarios y soldados.

«El teatro dramático fue, se podría decir, nuestro punto de partida central desde donde evaluamos cuántas personas había alrededor que necesitaban ser alimentadas, rescatadas y evacuadas. El Teatro Dramático de Mariúpol era ese tipo de centro neurálgico de la ciudad, el punto de partida. Al llegar vimos ruinas, un teatro destrozado y, lo más importante, vimos al personal del teatro sentado en las escaleras, reflexionando sobre cómo solía ser su trabajo y pensando que tal vez este centro artístico de la región de Azov nunca volvería a abrir las puertas a sus residentes y visitantes», detalló.