Háblame como la lluvia y déjame escuchar, de Tennessee Williams, continúa esta vez en la Sala Cabrujas, a las 7:00 de la noche. Una obra que nos muestra un ambiente realista y sin esperanzas, entre dos personas que a pesar de las dificultades y diferencias se mantienen unidas en la más miserable pobreza.

Dirigida por Eloy Marchán, con las actuaciones de Kattyuska Moreno y Carlos Rivero, con Moisés Berr en la iluminación y es una producción conjunta de Roma Pro y Jael Producciones. La propuesta está enmarcada en el 5to Festival de Monólogos no convencional, se estrenó el pasado sábado 9 de agosto en el Espacio El Galpón de Sarría.

La extensa dramaturgia de Williams se caracterizó por narrar conflictos familiares, creando un vínculo con el público que se identificaba con estos niveles emocionales. A lo largo de toda su carrera, trató temas controversiales como la decepción del ser humano, la incomunicación, el revelamiento de secretos ocultos, la homosexualidad y la demencia, entre otros. Elementos que lo convierten, además, en uno de los dramaturgos norteamericanos más reconocidos del siglo XX: Ganó dos veces el premio Pulitzer de teatro, la primera por su obra Un tranvía llamado deseo en 1947 y por La gata sobre el tejado de zinc en 1954.

Asiste y descubre a un hombre que tiene a la mujer como parte de sus vicios; y ella, se aferra a él ¿por amor? La lluvia es el elemento que se hace presente junto a una bella carga poética, un hecho que bien puede repetirse en los suburbios a los que Tennessee Williams hace referencia, o en cualquier contexto en el que la austeridad obliga a replantearse los sentimientos más íntimos.

La Sala Cabrujas está ubicada en el Centro Comercial El Parque, nivel C1, al lado de Parque Cristal, avenida Francisco de Miranda, Los Palos Grandes. Entradas a la venta en la taquilla de la sala.

T/Nota de prensa