Europa enfrenta la amenaza de una cancelación de vuelos «pronto», si los suministros de crudo permanecen limitados por el cierre del estrecho de Ormuz, advirtió el líder de la Agencia Internacional de Energía AIE, Fatih Birol.

«Les puedo asegurar que pronto oiremos la noticia de que algunos vuelos de la ciudad A a la ciudad B podrían cancelarse debido a la falta de combustible para aviones», manifestó el funcionario en una entrevista con la agencia de noticias AP.

Esta posibilidad ya la había deslizado el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) al trasladar a la Comisión Europea en una carta del 10 de abril que, si el estrecho de Ormuz no reabría en tres semanas, la escasez de combustible de aviación en Europa se tornaría crítica.

Los proveedores de Ryanair, una de las aerolíneas de bajo costo predominantes en Europa, anunciaron que solo pueden garantizar suficiente combustible hasta la mitad mayo, informó la operadora aérea en un comunicado.

«Si el cierre del estrecho de Ormuz se prolonga hasta mayo o junio, no podemos descartar riesgos para el suministro de combustible en algunos aeropuertos de Europa», adelantó la aerolínea.

El bloqueo de la estratégica vía marítima, por donde cruza una quinta parte del petróleo mundial, fue decretado por Irán a inicios de marzo como una respuesta de los ataques de EEUU e Israel del 28 de febrero.

¿Cuáles son los países más afectados?
El fantasma de escasez de combustible no afecta a todos los países de la UE por igual. Algunos Estados miembros apenas cuentan con reservas para entre ocho y diez días, señaló en su escrito a Bruselas la ACI, que agrupa a unos 600 aeropuertos de 55 países europeos, sin puntualizar qué naciones enfrentan el peor escenario.

España, por ejemplo, parece menos vulnerable a la situación ya que «las refinerías están cumpliendo los planes de bombeo y tanto las entregas como las importaciones se desarrollan según lo previsto», informó al diario ‘El País’ la distribuidora Exolum.

En contraparte, el mayor consumir de combustible de aviación en Europa, Reino Unido, muestra un perfil más sensible al desabastecimiento, ya que pasó de tener 18 refinerías en la década de 1970, a tener solo cuatro en la actualidad. Así, empresas como Ryanair que dependen en gran parte del combustible que llega a la isla enfrentan una situación más desfavorable.

«Ahora estamos en una situación crítica, y esto tendrá importantes repercusiones para la economía mundial. Y cuanto más se prolongue, peor será para el crecimiento económico y la inflación en todo el mundo», afirmó el también economista y experto en energía.

Este impactó va más allá de las limitaciones operativas en los aeropuertos, con «un aumento en los precios de la gasolina, del gas y de la electricidad», advirtió Birol, antes de agregar que estos efectos se sentirían «principalmente en los países en desarrollo. Los países más pobres de Asia, África y América Latina».

El líder de la Agencia Internacional de Energía confesó que algunos líderes mundiales le han trasladado sus temores de que el cierre de Ormuz conlleve a «un crecimiento cercano a la desaceleración o incluso a la recesión en algunos casos”.

T|FRANCE 24