La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó este jueves a la ciudad de Barquisimeto para encabezar la Gran Peregrinación Nacional Venezuela Libre de Sanciones y en Paz.

En la actividad la presidenta hizo un llamado a la unión nacional para erradicar las sanciones que afectan la actividad y la vida de los venezolanos.

Instó a los venezolanos a ser «hacedores de paz» y promover el reencuentro nacional.

Señaló que es un momento histórico para liberar a Venezuela de las medidas coercitivas unilaterales y pidió por el fin del sufrimiento causado por las sanciones para el desarrollo y el bienestar del pueblo.

Destacó que la esperanza y la fe de la nación no pueden ser sancionadas, garantizando el futuro de niños y jóvenes.

La presidenta encargada concluyo que Venezuela es «mucho más grande que nuestras diferencias» y un espacio para amparar a todos sus ciudadanos.

Invitó a «cantar, orar, caminar y marchar juntos» en la peregrinación para defender los derechos sagrados del pueblo.

Destacó la importancia de sentir el orgullo de ser un pueblo unido, pese a las divergencias.

«Las diferencias entre naciones deben darse sin odio, sin racismo y sin clasismo». Subrayó que el racismo y el clasismo son formas de exclusión que no deben tener lugar en el debate político.

Por otra parte se refirió a la llegada del nuevo representante diplomático de EE UU, esperando continuar una agenda de trabajo basada en respeto y cooperación.

Resaltó los esfuerzos de recuperación de ingresos de trabajadores y capacidades en servicios públicos tras una década de bloqueo.

Expresó que Venezuela, a pesar del bloqueo, produce los alimentos que consume y aspira a expandir plenamente sus capacidades.

Anunció la instalación de la Vicepresidencia de Servicios en Lara para atender problemas en el sistema de agua y reconoció a un larense al frente de la recuperación eléctrica nacional.

La jornada incluyó visitas previas al Santuario de la Chinita en Zulia y la Virgen de la Guadalupe en Falcón.