El presidente Daniel Noboa impulsa una nueva reorganización del Ejecutivo que involucra a 19.356 servidores públicos.

La medida enciende alarmas ante la posibilidad de un nuevo proceso de reducción de personal.

En julio de 2025, el Gobierno ya había reducido ministerios y despedido a unos 5.000 funcionarios.

Instituciones previamente fusionadas, como el Ministerio de Infraestructura y Transporte, serán nuevamente reestructuradas, lo que genera incertidumbre laboral.