
Este jueves 7 de agosto una funcionaria del gobierno de Estados Unidos (EEUU) negó «oficialmente» la muerte del migrante venezolano Luis Manuel Rivas Velásquez, conocido en redes sociales como Luis Frío, quien se encontraba detenido en el centro de reclusión para migrantes Alligator Alcatraz, en Florida.
La aclaratoria fue emitida por Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, luego de que familiares del joven denunciaran su fallecimiento por presunta negligencia médica.
McLaughlin explicó que Rivas Velásquez no murió, sino que sufrió un desmayo y fue trasladado al hospital como medida de precaución. “Luis Manuel Rivas Velásquez es un delincuente indocumentado con antecedentes penales que incluyen un arresto por robo en Miami. Se desmayó y fue trasladado al hospital por precaución. El ICE se toma muy en serio su compromiso de proteger a quienes están bajo su custodia”, afirmó la funcionaria.
También aseguró que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) garantiza el acceso a atención médica adecuada para todos los migrantes detenidos.
Murió por negligencia
La declaración contradice la denuncia pública realizada por Rosana Navaz, pareja del influencer, quien en redes sociales aseguró que Rivas había fallecido el martes 5 de agosto por falta de atención médica.
“Murió por negligencia de Estados Unidos. Pidió atención médica porque estaba muy mal, tenía fiebre, llagas y dolor de pecho, y no se la dieron. Lo dejaron morir allí. Él me llamaba y me decía que no había comido”, expresó Navaz en un video difundido por la cuenta @utahzolanos.
En el mismo audiovisual, Navaz pidió una fe de vida para confirmar el estado de salud de su pareja y ofreció disculpas públicas en caso de que la información recibida fuera errónea. “Solo queremos una prueba de vida, y que dejen de jugar y no especulen cosas que no son. Queremos buenas noticias, por favor”, dijo entre lágrimas.
Por su parte, Ada Velásquez, hermana de Rivas, también denunció que el joven había solicitado asistencia médica en varias ocasiones sin recibir respuesta. Aseguró que las condiciones dentro de Alligator Alcatraz son precarias, con comida podrida, baños desbordados, presencia constante de mosquitos y supuestas violaciones a derechos básicos como el acceso a la religión, tras la confiscación de biblias.
T/Sumarium

