
El Ministerio del Interior francés informó este domingo el balance final de detenciones tras la jornada de protestas y movilizaciones celebrada este sábado, 31 de octubre. La cifra de 779 personas, agrupa tanto los arrestos registrados en el marco de las marchas nacionales como los producidos durante la noche de Halloween.
A pesar de los temores previos y los llamados a la violencia difundidos en redes sociales por grupos de ultraizquierda y colectivos radicalizados para aprovechar Halloween, las autoridades confirmaron que no se registraron grandes incidentes durante la noche, gracias a un férreo dispositivo policial y a las restricciones a la circulación.
Las cifras definitivas ofrecidas por Interior reflejan una notable desescalada respecto a las semanas anteriores: los 779 detenidos de este sábado contrastan fuertemente con los 1.314 arrestos de la movilización de la semana pasada y, sobre todo, quedan muy lejos de los 2.628 registrados el 17 de octubre, una jornada marcada por graves disturbios y saqueos en todo el país.
La conflictividad vino acompañada de una bajada en la movilización ciudadana. El Ministerio del Interior recuenta unas 320.000 personas en las calles este sábado, frente a las 550.000 de la semana anterior. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ya había valorado anoche el desarrollo general de las marchas, aunque advirtió que algunos alborotadores protagonizaron al término de las mismas lo que calificó como una «violencia inaudita».
Los medios locales precisan que un total de 116 agentes de las fuerzas del orden resultaron heridos durante la jornada de protestas. Entre los episodios más graves destaca el ocurrido en París, en el punto final de la marcha en la zona de la Porte de Charenton, donde se lanzó un cóctel molotov contra un grupo de policías y gendarmes, causando heridas leves al menos a un agente.
Ante estos hechos, la fiscalía de París anunció la apertura de una investigación por tentativa de homicidio contra personas que ejercen la autoridad pública.
T/Agencias