El excandidato presidencial brasileño, Flávio Bolsonaro, volvió a cuestionar la legitimidad de los recientes comicios de su país al calificar los resultados de «matemáticamente imposibles». Durante una transmisión en vivo en sus redes sociales, el senador opositor de 45 años aseguró que la victoria del mandatario reelegido, Luiz Inácio Lula da Silva, se consumó mediante «un gol con la mano».

«Hay muchas cosas inexplicables en estas elecciones que matemáticamente es imposible que hayan ocurrido en el mundo real, a menos que, como dije, haya habido algún gol con la mano», expresó el dirigente derechista. Sin presentar pruebas del presunto fraude, el cual prometió detallar «muy pronto», Bolsonaro llamó a sus seguidores a convertir el Congreso Nacional en una «trinchera» para «impedir o retardar el gran caos» que, según sostuvo, la actual administración va a instaurar.

El senador, cuyo mandato parlamentario concluye en febrero próximo, afirmó que Lula terminará siendo derrocado «antes de lo que muchos imaginan» a causa de las medidas económicas «radicales» que adoptará. Asimismo, comparó la coyuntura económica actual afirmando que es «mucho peor» que la vivida durante el gobierno de la expresidenta Dilma Rousseff (2011-2016), destituida en su momento por el Congreso.

Al agradecer el respaldo de los casi 60 millones de electores que lo apoyaron en las urnas, el excandidato no descartó volver a disputar la jefatura de Estado antes de los plazos constitucionales regulares, en alusión a una eventual salida anticipada del mandatario:»Si es preciso, voy a estar a disposición para disputar la presidencia de la República de nuevo, y no estoy hablando de 2030, estoy hablando antes de eso», aseveró.

Abandonó a Brasil

Durante la alocución realizada este viernes, Bolsonaro explicó que abandonó Brasil rumbo a Estados Unidos junto a su esposa y sus dos hijas tras haber sido notificado de la prohibición de salir del país y de la orden de entregar tanto su pasaporte ordinario como el diplomático.

Según su relato, la notificación judicial se produjo el lunes posterior a las votaciones, al término de una visita de 30 minutos a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria por orquestar un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.

«Miré la cara de mi padre y le dije: empezó la persecución», señaló el dirigente, argumentando que optó por salir de Brasil para «continuar por lo menos teniendo una voz activa» desde el exterior, al considerar que la nación enfrenta un «régimen de excepción» con las instituciones «completamente secuestradas».

En las urnas, Lula fue reelegido con el 52 % de los sufragios frente al 48 % del aspirante del Partido Liberal (PL), una brecha superior a los 4 millones de votos que consolidó una remontada histórica del líder del Partido de los Trabajadores, quien había quedado dos millones de votos por detrás en la primera vuelta.

T/EU