
Un acuerdo fue rubricado por representantes de la vida política, sociedad civil, sector campesino, comunidades religiosas, juventud, empresa privada y migrantes de Haití para lograr una “transición equilibrada e inclusiva” y “evitar un caos” en la nación antillana.
Este acuerdo nació después de varios meses de consulta y fue denominado Acuerdo del 14 de agosto. Se trata de “un mecanismo de transición destinado a evitar cualquier ruptura institucional al final del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) el 7 de febrero de 2026″.
El Acuerdo del 14 de agosto orienta celebrar congresos departamentales, de ahí serán nombrados 33 delegados, tres por departamento, quienes integrarán la Asamblea Ciudadana de Transición (ACT).
Este nuevo aparato tendrá la prerrogativa de elegir al presidente de la transición entre personalidades de siete sectores clave: sociedad civil organizada, academia, religiones y espiritualidades, la diáspora, el sector privado, movimientos juveniles y ciudadanos, así como mujeres líderes.
Una vez elegido, el presidente de la Transición propondrá al ACT una lista de cinco nombres para el cargo de primer ministro.
La Asamblea, con total independencia, seleccionará a la persona que se considere más adecuada para dirigir la acción del gobierno.
Haití padece una profunda crisis con agitación política, disturbios, violencia delincuencial y pobreza extrema.
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