
La FIFA expresó este miércoles que espera que las dieciséis ciudades anfitrionas estén preparadas para albergar los partidos del Mundial de 2026, inquietud que surge después de que Donald Trump mencionara la posibilidad de suspender y trasladar algunos juegos “por motivos de seguridad”.
«La seguridad y la protección son obviamente responsabilidad de los gobiernos, que deciden lo que es de interés de la seguridad pública», agregó el organismo.
La reacción del órgano rector del fútbol mundial se produce un día después de que el presidente estadounidense asegurara que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no se opondría a la deslocalización de partidos del Mundial programados en ciudades estadounidenses si fuese necesario.
La ciudad de Boston, una de las sedes, la dirige la alcaldesa demócrata Michelle Wu, quien promueve la defensa de los migrantes indocumentados y es partidaria de reducir la cooperación de la policía local con agentes federales de inmigración (ICE) invocando una legislación conocida como Boston Trust Act, bajo la cual estas personas pueden acudir a servicios públicos sin ser deportados.
La administración Trump desplegó la Guardia Nacional en varias ciudades dirigidas por sus opositores del Partido Demócrata, a pesar del rechazo de sus rivales políticos, argumentando la necesidad de esa medida para luchar contra la criminalidad y el activismo de izquierda.
En total, once ciudades estadounidenses serán sede de partidos del Mundial, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio próximos.
T | Agencias

