
El gobierno de Indonesia confirmó que la sequía extrema causada por el fenómeno meteorológico El Niño provocó incendios incontrolables en el país, el reporte oficial precisa que casi el 96% de estos focos arden en terrenos dedicados al cultivo de aceite de palma. Además, la propagación de este desastre ambiental genera una neblina tóxica que afecta a naciones vecinas como Malasia, Brunéi y Singapur.
La crisis tiene como epicentro la isla de Borneo (Kalimantan), donde las turberas que fueron drenadas para la producción aceitera arden de forma subterránea. El director de Seguimiento Ambiental, Ardyanto Nugroho, explicó que la combinación de este tipo de suelo con las altas temperaturas propias de El Niño complica los trabajos de extinción y vuelve casi imposible apagar las llamas.
Para hacer frente a la emergencia climática, las autoridades locales activaron un plan de contingencia de gran escala. El portavoz de la agencia de manejo de desastres, Berton Panjaitan, informó que un contingente de 59.000 efectivos trabaja sobre el terreno con el objetivo de sofocar el fuego y mitigar la expansión del humo en la región.
Como parte de estas operaciones, los organismos de seguridad iniciaron acciones legales contra los presuntos responsables de la catástrofe ambiental. Hasta el momento, las autoridades investigan a aproximadamente 200 personas acusadas de provocar los incendios en medio de las complejas condiciones climáticas que atraviesa el territorio indonesio.
T| TELESUR

