
La sorpresa saltó en la clausura del 82º Festival de Cine de Venecia. Contra todos los pronósticos, el León de Oro no fue para la película favorita, La voz de Hind, de la tunecina Kaouther Ben Hania, sino para el estadounidense Jim Jarmusch con Father mother sister brother.
La película, coproducción entre Estados Unidos, Irlanda y Francia, es un tríptico de historias sobre padres, madres, hermanos y hermanas, hiladas con el humor surrealista y la melancolía característica del director. “Este premio es un honor inmenso”, dijo Jarmusch al recibir el galardón, agradeciendo al reparto encabezado por Adam Driver, Charlotte Rampling, Cate Blanchett y Vicky Krieps.
La voz de Hind, ovacionada en supresentación, se llevó el León de Plata / Gran Premio del Jurado. Esta cinta cuenta la trágica historia, con sonido real, de la voz de una niña palestina de cinco años y medio que hablaba por teléfono con voluntarios de la Media Luna Roja Palestina que intentaron en vano salvarla cuando el carro en que viajaba con sus familiares fue acribillado por soldados israelíes.
La directora Ben Hania subió al escenario emocionada y leyó un breve discurso: “El cine no puede devolverla ni borrar la atrocidad, pero puede preservar su voz y hacerla cruzar fronteras”. Denunció el “genocidio infligido por un régimen israelí criminal que actúa con impunidad» y reclamó libertad para Palestina. «Nuestra libertad no es completa sin la libertad del pueblo palestino. ¡Basta ya! ¡Palestina libre!”, clamó, arrancando un largo aplauso de la Sala Grande.
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