
La municipalidad de la ciudad de Gaza advirtió que la crisis hídrica, provocada por el bloqueo y los ataques israelíes, amenaza hoy la vida de 1,2 millones de personas en la zona.
En un comunicado, las autoridades de la principal urbe del enclave costero denunciaron la interrupción total del suministro por parte de Mekorot, la empresa israelí encargada de distribuir el líquido. También advirtieron que la escasez de combustible impide operar los pozos aún en funcionamiento, que solo cubren 12 por ciento de las necesidades mínimas del territorio.
La Oficina de Prensa del Gobierno en el territorio alertó este mes que las Fuerzas Armadas de ese país desarrollan “una guerra sistemática de sed” mediante la destrucción de la infraestructura hídrica, refiere Prensa Latina.
Israel utiliza el líquido como arma colectiva para exterminar a la población y privarla de sus derechos más básicos, en flagrante violación de las leyes internacionales, recalcó. Además, impide la entrada de 12 millones de litros de combustible al mes, necesarios para el funcionamiento de los pozos, las plantas de tratamiento de aguas residuales y vehículos de recolección de residuos, criticó.

