Foto: Manu Mitru

La exposición Fernando Botero. Un maestro universal, instalada en el Palau Martorell de Barcelona, España hasta el 20 de julio, muestra un apartado de la muestra dedicado a la violencia en Colombia y en Abu Ghraib, la cárcel de Irak donde soldados, agentes secretos y contratistas militares estadounidenses torturaron a prisioneros durante la ocupación del país liderada por George W. Bush, informó El Periódico.

Esta es la mayor exposición dedicada al artista en la nación europea y la primera de envergadura que acoge Barcelona.

«Y eso que la ciudad condal fue su puerta de entrada a Europa en 1952 y donde vio por primera vez un cuadro de Picasso, artista que le marcó de por vida debido a su amor por la pintura y la exploración», dijo Cristina Carrillo de Albornoz, curadora de la muestra. Lina Botero, hija del creador, es la otra curadora.

La muestra reúne más de 110 piezas divididas en 10 secciones que recorren tanto los temas principales de Botero como la diversidad de técnicas que empleó, sin olvidar su faceta escultórica.

Los temas son las versiones («tenía reverencia por los grandes maestros y los homenajeaba con orgullo», señaló Juan Carlos Botero, hijo del artista), las naturalezas muertas, la religión (ahí está el surrealismo corrosivo de Baño del Vaticano), el circo, la citada violencia y América Latina. Los óleos de este capítulo transmiten simpatía por las clases populares y la prepotencia y hasta crueldad de los dirigentes.