
Cada vez más expertos en salud, nutrición y belleza alertan de un problema que, a pesar de parecer estético, es una enfermedad crónica que necesita atención. El lipedema afecta a millones de mujeres en el mundo y es una patología que desde 2018 está diagnosticada como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.
Son tantas las ocasiones en las que escuchamos decir, especialmente a mujeres “tengo piernas gordas como mi madre y mi abuela». Pero también es frecuente que, debido a este problema, quien lo padece se cansa más de lo normal al caminar o tienen las piernas inflamadas, a pesar de cuidar su alimentación.
En ocasiones puede tratarse de sobrepeso o mala circulación, en cambio, no siempre es fácil de detectar esta patología, que aunque puede resultar superficial, es mucho más compleja. Cada vez más profesionales, como la nutricionista integrativa Sandra Moñino o el cirujano especializado, el doctor Burgos de la Obra, insisten en poner el foco sobre esta enfermedad crónica que afecta a millones de mujeres en todo el mundo.
El lipedema no es un simple problema de piernas gordas, es una enfermedad crónica que requiere atención médica, conciencia social y empatía. Porque aunque suele decirse que «lo que no se nombra, no existe», el lipedema existe, duele y se puede tratar.
Esta enfermedad progresiva altera la distribución del tejido graso en el cuerpo, acumulándose de forma anómala especialmente en las piernas, glúteos y, en algunos casos, también en los brazos.
A diferencia de la obesidad, esta grasa no responde ni a dietas ni a ejercicio físico. Es una inflamación del tejido adiposo que provoca una presión interna creciente, fragilidad capilar y un dolor crónico que puede incapacitar.
Síntomas frecuentes del lipedema
Regularmente los síntomas son similares en los pacientes, donde se aprecia acumulación de grasa desproporcionada en piernas o brazos, dolor al tacto y aparición frecuente de hematomas sin golpes aparentes, sensación de hinchazón, hormigueo, fatiga al caminar o realizar ejercicio leve.
Causas del lipedema
Aunque el origen del lipedema no está completamente definido, existen varios factores clave que los expertos consideran, como componentes genéticos: muchas mujeres tienen antecedentes familiares, cambios hormonales, resistencia a la insulina, problemas digestivos o autoinmunes, mala circulación y fragilidad capilar, entre otros.
Cómo reducir los síntomas del lipedema
Una vez diagnosticado, el tratamiento es multidisciplinar. Si bien la enfermedad no tiene cura definitiva, hay varias estrategias que ayudan a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida que van desde una alimentación antiinflamatoria, una dieta baja en carbohidratos refinados, rica en grasas saludables y con productos naturales hasta el ejercicio adaptado y tratamientos terapéuticos con aparatología, sin embargo la nutrición juega un papel crucial en el manejo de esta enfermedad.
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