
Un equipo internacional de científicos logró descubrir bajo el océano Atlántico, un enorme sistema de agua dulce oculto a casi 200 metros bajo el lecho marino. La expedición fue liderada por Brandon Dugan y Rebecca Robinson, en el marco del Programa Internacional de Perforación Oceánica (Iodp) y con financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF).
Durante un mes de trabajo en Universidad de Bremen, los especialistas analizaron muestras extraídas del fondo marino frente a la costa de Nueva Inglaterra, donde detectaron este inesperado reservorio. Los resultados de la investigación, podría cambiar la forma en la que se entiende la dinámica del agua y los nutrientes en el planeta.
¿Cuál fue el objetivo de la expedición?
El objetivo inicial era estudiar cómo se almacenaba el agua bajo el lecho marino. Para eso, el equipo perforó sedimentos y analizó capas de arena (acuíferos) y arcilla (aquitardos), que actúan como reservorios naturales.
Aunque estos sistemas ya eran conocidos desde 1976, nunca se habían explorado en profundidad. En esta expedición, los científicos lograron algo inédito, al extraer y analizar agua dulce en distintos tipos de sedimentos, tanto de origen marino como terrestre. Los sedimentos analizados no se habían convertido en roca, lo que abre nuevas líneas de investigación.
El descubrimiento no solo tiene valor científico, sino también práctico. Muchas regiones costeras dependen del agua subterránea, por lo que entender estos sistemas podría ser clave para el futuro. Además, el estudio permitirá analizar cómo circulan nutrientes como el nitrógeno bajo el mar y cómo impactan en la vida microbiana del océano, un factor clave para el equilibrio ambiental.
T/Agencias

