En cinco definió el rector de la Escuela Internacional de Liderazgo Juvenil Antonio José de Sucre, Héctor Rodríguez, los elementos que debe considerar siempre un buen líder en el desarrollo de su labor.
Durante el inicio del diplomado Liderazgo en Gestión Comunal, este lunes, Rodríguez enumeró: El proyecto en el que se trabaja, la definición de las tareas, formar un buen equipo, administrar bien el tiempo y tener claro el mensaje que quiere transmitir.
Sobre el proyecto, que bien puede ser político, social, u otro, reflexionó que parte del problema que tiene el liderazgo es creer que gobernar es estar alineado con consignas. «Si no estudiamos el proyecto a fondo, lo debatimos, no pasaremos de las consignas», dijo desde la sede de la escuela, en Fila de Mariches, municipio Sucre del estado Miranda.
Agregó que «no hay liderazgo sin proyecto», por lo que insistió en que un líder debe conocer a fondo el proyecto para el cual milita.
En cuanto a las tareas, explicó que surgen del marco general que se construye con la definición clara del proyecto. En ese sentido, recomendó a los estudiantes definirlas muy bien y evitar «el tareismo», que es una desvirtuación del método.
«Hay que definir un plan, con su metodología para cada una de las tareas. Cuidado con trabajar en automático, robotizado, sin el sentido de las necesidades y planes reales», apuntó.
El tercer elemento refiere a lo equipos de trabajo, para lo cual el rector de la escuela Sucre pidió a los jóvenes rodearse de personas que sean afines al proyecto, conozcan del tema en el que se desempeñan y «no digan amén» a todo lo que dice el líder, si no que tengan una visión crítica y sincera.
Remarcó que un líder no trabaja solo y no debe creerse indispensable.
Para el tema tiempo, Rodríguez explicó que este depende de las tareas que se tengan, acentuando que cada una de ellas genera su propia dinámica de tiempo.
«Hay que tener clara la agenda de trabajo, esta influye en toda la dinámica. El tiempo depende de la logística con la cual se cuenta, la agenda de los equipos, de los jefes. En el tema del tiempo hay que considerar el propio, el que se dedica a la familia, las cosas personales, porque el mejor liderazgo no es precisamente el que abandona todo para cumplir la tarea Hay que saber administrar el tiempo», dijo.
Finalmente está el mensaje, el cual viene marcado por el entorno del líder. Los líderes -aseveró- deben tener conciencia que detrás de cada mensaje que se emite está su imagen, por lo que «cada foto, cada palabra, cada acción envía un mensaje» y debe ser consono con su perfil, y por ende con el proyecto.
«Hay que evitar la repetición de consignas por solo decirlas. No es lo mismo estar en una asamblea, que en un programa en un medio de comunicación, una publicación en una red social. Cada tema, cada mensaje debe pensarse, la política es un hecho cambiante», recalcó.

