Las infecciones urinarias son muy comunes durante la etapa de gestación, los cambios hormonales y físicos aumentan el riesgo de padecerlas; sin embargo, con medidas sencillas es posible proteger la salud tanto de la madre como la del bebé.

Seguir estos consejos, te permitirá disfrutar de un embarazo más tranquilo y seguro. A continuación, presentamos las recomendaciones fundamentales de los especialistas en obstetricia:

1. Aumentar el consumo de agua

La hidratación constante es la primera línea de defensa. Beber suficiente agua ayuda a limpiar las vías urinarias de forma natural. Esto facilita la eliminación de bacterias antes de que causen una infección. Lo ideal es consumir al menos dos litros de líquido diariamente.

2. No postergar las ganas de orinar

Es vital acudir al baño en cuanto sienta la necesidad. Aguantar la orina permite que las bacterias se multipliquen en la vejiga. Durante el embarazo, la presión del útero dificulta el vaciado completo, es por ello, que las embarazadas deben tomarse el tiempo necesario para vaciar la vejiga totalmente.

3. Mantener una higiene adecuada

La higiene íntima debe realizarse siempre de adelante hacia atrás. Este hábito evita que las bacterias de la zona anal lleguen a la uretra. Se debe usar jabones neutros y evitar las duchas vaginales fuertes, estos productos pueden alterar la flora protectora natural de su cuerpo.

4. Usar ropa interior de algodón

El tipo de tejido que utiliza influye en la salud urinaria. El algodón permite una mejor ventilación y absorbe la humedad sobrante. De este modo, es necesario evitar las prendas sintéticas o demasiado ajustadas. El calor y la humedad excesiva favorecen el crecimiento de microorganismos dañinos.

5. Orinar después de tener relaciones sexuales

Esta es una medida preventiva esencial para las mujeres embarazadas. La micción ayuda a expulsar cualquier bacteria que haya ingresado a la uretra durante el acto. Es una forma sencilla de reducir el riesgo de cistitis postcoital de manera efectiva.

T/Agencias