Una campesina, un soldado y un esclavo que vivieron hace casi 2.000 años recibieron nuevos rostros y vidas imaginadas en una fascinante exposición en Budapest. En el Museo de Aquincum, cráneos de época romana hallados en esa antigua ciudad, se transformaron en reconstrucciones faciales realistas, que ofrecen a los visitantes una mirada a las personas que vivieron en su día en la lejana frontera del Imperio.

La exposición, titulada Once we were like you’, recurre a la arqueología, la antropología, la genética y la imaginación histórica con la esperanza de volver a conectar al público actual con quienes han dejado restos que han sobrevivido casi dos milenios. Expuestas junto a sus cráneos originales, las caras reconstruidas van acompañadas de nombres ficticios, oficios y posibles biografías, un intento de que los antiguos habitantes de Aquincum parezcan menos objetos arqueológicos y más personas reales.

El arqueólogo y comisario de la exposición Lóránt Vass, explicó que «durante las excavaciones encontramos los cráneos, los esqueletos, los documentamos, podemos determinar de manera aproximada si pertenecieron a un hombre o a una mujer y los hallazgos acaban en el almacén correspondiente, y ya está. Los cuerpos no pesan, no tienen vida ni alma».

Agregó, que en relación con esta exposición pensaron en qué pasaría si acercaban a estas personas a los visitantes utilizando los hallazgos arqueológicos, usando la información que aportan las inscripciones, los resultados de los estudios antropológicos y de la arqueogenética.

Cómo cobran vida los rostros

Los expertos analizaron la forma y la estructura de los cráneos, junto con las pruebas arqueológicas y los estudios de ADN, para estimar detalles como la estructura facial, la posible procedencia y hasta características como el color del pelo, de la piel y de los ojos.

Las reconstrucciones más realistas las ha realizado la artista especializada en reconstrucción facial Emese Gábor, que trabaja en un estudio en Budakeszi, cerca de Budapest. A partir de réplicas impresas en 3D de los cráneos originales, reconstruyó minuciosamente los rostros capa a capa, estudiando antes los huesos y modelando después los músculos y los rasgos.

Los investigadores recurrieron a los usos históricos de denominación, a inscripciones y a estudios antropológicos para elaborar escenarios verosímiles para cada individuo. Además de las reconstrucciones faciales, los visitantes pueden ver una tumba reconstruida y una momia de época romana. Once we were like you 8 (Antes éramos como vosotros en español), puede verse en el Museo de Aquincum de Budapest hasta el 31 de octubre de 2027.

T/EN