La banda femenina Blackpink convirtió al principal museo de Corea del Sur en un punto de encuentro entre el K-pop y la cultura tradicional coreana, permitiendo que aficionafos de todo el mundo descubran reliquias históricas mientras disfrutan de su álbum más reciente, titulado Deadline.

La experiencia en el recinto cultural de Corea, en el distrito de Yongsan, ubicado al centro de la capital surcoreana, comienza en el corredor del museo, conocido como el Sendero de la historia, donde una alfombra negra con letras rosadas y el lema Blackpink will make you (Blackpink te hará) guía a los visitantes hacia una zona circular de descanso con muros teñidos de rosa y negro.

En el centro de la zona de descanso se encuentra una imponente réplica digital de la emblemática estela de Gwanggaeto el Grande, un monarca del reino de Goguryeo (37 a. C.-668 d. C.). Luego de atravesar este espacio, los visitantes llegan a un muro preparado para fotografías y a una sala exclusiva para escuchar las canciones de Deadline.

Foto: Cortesía El Diario

En esta pequeña habitación, iluminada únicamente con luces rosas fluorescentes, solo pueden entrar cinco personas a la vez. Allí los visitantes se colocan sobre el título de cada canción activando una bocina instalada en el techo. La zona de escucha, recibe unos 1.000 visitantes diarios en promedio desde el 27 de febrero, cuando se abrió el evento.

Al salir, el público puede escuchar el disco con audífonos y recibir tarjetas coleccionables del grupo junto con un folleto que guía a los visitantes por varias reliquias del museo presentadas en audioguías narradas por las integrantes.

Las ocho piezas del museo son presentadas por Jisoo y Jennie en coreano, por Rosé en inglés, y con una versión en tailandés de Lisa prevista para la próxima semana. Entre los artefactos figuran los pendientes de oro del reino de Silla o la célebre vasija lunar de porcelana blanca de la dinastía Joseon, entre otros.

T/Agencias