Más de 170.000 personas murieron en Estados Unidos por sobredosis de fentanilo en 2023, y casi el 70 % de esos fallecimientos fue causado por ese opioide, advierte un artículo publicado este miércoles en el diario Granma.

Droga sintética, concebida en laboratorio, con sustancias químicas indicada en casos de fracturas de huesos o intervenciones quirúrgicas para calmar el dolor de los pacientes, lleva un control riguroso de las dosis a partir de las características específicas de cada persona y de su cuadro médico, teniendo en cuenta que se trata de un medicamento muy potente, precisa el análisis, destacó Prensa Latina.

La bibliografía especializada detalla que el fentanilo es 50 veces más fuerte que la heroína y cien veces más que la morfina. Por ello, cuando se usa con otros fines, fuera del control o sin la supervisión de un especialista de salud, conduce a la sobredosis de manera mortal, advierte.

Igual sucede cuando se adquiere de manos de traficantes que mezclan la sustancia con otras drogas o la fabrican arbitrariamente, fuera de los parámetros científicos establecidos, alteran o violan requisitos o procedimientos de producción con estándares de los organismos de control internacionales.

El 46 % de las muertes por sobredosis en 2023 había mezclado esa droga con cocaína y metanfetamina. Quienes sobreviven a la sobredosis pueden sufrir daños cerebrales permanentes, y padecer insuficiencia renal, lesiones nerviosas y neumonía, entre otras secuelas.

Además, puede causar confusión, mareos, náuseas, vómitos, estreñimiento, somnolencia y un efecto secundario mortal llamado depresión respiratoria, que conduce a la pérdida del conocimiento, dejar de respirar y morir, señala la publicación.

De acuerdo con los expertos, cualquier uso del fentanilo sin la orientación de un médico es potencialmente mortal.