El Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo confirmó en su informe epidemiológico más reciente que «el número total de casos de infección por el virus del ébola ha superado la barrera de los 9.000 contagios».

Los datos oficiales actualizados a este 14 de octubre revelan que «la cifra de positivos totalizó los 9.144 casos registrados y confirmados», mientras que «los fallecimientos acumulados se elevaron a 4.410 personas a causa de la enfermedad».

Este escenario epidemiológico sitúa al brote actual como «el más grave y letal» en la historia sanitaria congoleña, según lo indican las conclusiones del informe. El cual además agrega que «supera con amplitud los registros observados durante la epidemia registrada entre los años 2018 y 2020 en el territorio nacional».

La emergencia sanitaria, provocada por la cepa Bundibugyo del virus, comenzó a expandirse de manera acelerada tras su declaración oficial en el mes de mayo. En consecuencia, los equipos de respuesta médica y los organismos sanitarios locales enfrentan serias dificultades operativas para frenar la rápida transmisión comunitaria en los múltiples focos críticos distribuidos a lo largo del país.

La situación se complica aún más debido a la ausencia de vacunas aprobadas y tratamientos farmacológicos específicos diseñados para neutralizar esta variante particular del virus, lo que limita la capacidad de intervención clínica en los centros de salud afectados, comentan expertos sanitarios en el campo.

Asimismo, agregan que “el impacto del brote trascendió las fronteras nacionales”, configurando con ello, “una crisis de carácter regional en el continente africano”. Que, de no ser contenida, pudiese ampliar el brote más allá del cerco actual, subrayaron las autoridades sanitarias regionales.

Uganda notificó previamente una veintena de casos y dos decesos a principios de año, aunque las autoridades sanitarias nacionales lograron declarar al país libre de la enfermedad el pasado mes de agosto.

Por el contrario, Kenia confirmó en la segunda semana de octubre la detección de su primer caso importado, correspondiente a un ciudadano keniano que transitó desde la República Democrática del Congo a través de territorio ugandés antes de fallecer en la capital keniana. Mientras que este miércoles el Ministerio de Sanidad confirmó este un segundo caso tras dar positivo en el despistaje a los familiares del primer contagio.

En este marco, las autoridades sanitarias internacionales como la Organización Mundial de la Salu (OMS) advierten sobre “el riesgo ininterrumpido de propagación transfronteriza debido a los flujos migratorios constantes en la región africana”.

Por otro lado, a escala global, esta epidemia se consolida como “la segunda más grande de la historia registrada”, siendo superada únicamente por el devastador brote de África Occidental ocurrido entre 2014 y 2016.

T| TELESUR