
Según un nuevo estudio del Instituto Francés de Opinión Pública (Ifop), las mujeres de la Generación Z dan menos importancia al sexo y hablan con más naturalidad de temas asociados. Más de la mitad no descarta tener pareja sin relaciones sexuales, el estudio muestra claramente que han cambiado los tiempos y las actitudes hacia los placeres carnales.
La encuesta de opinión, encargada por la cadena de sex shops Espaceplaisir y realizada por Ifop, entrevistó en total a 1.011 mujeres de entre 15 y 29 años, y concluyó que la importancia del sexo en la vida de las jóvenes va en retroceso.
Solo el 38% de las mujeres de entre 15 y 24 años considera que la sexualidad es muy importante o incluso esencial, frente al 62% en 1990. En ese mismo grupo de edad y en el mismo periodo, la proporción de jóvenes para las que el sexo es «esencial» ha caído del 14% al 9%.
De forma similar, casi el 50% de las mujeres de la generación Z considera que el sexo no es tan importante en sus vidas o incluso que no tiene ninguna importancia. Además, más de una de cada dos mujeres encuestadas (el 52%) afirmó que «podría seguir viviendo con alguien sin mantener relaciones sexuales». En total, el 56% de las participantes de entre 18 y 24 años aseguró que podría plantearse una relación platónica con su pareja.
Según François Kraus, director de la división de Política / Actualidad de Ifop, «la tendencia a restar importancia a la sexualidad forma probablemente parte de un movimiento contracíclico frente a la fase de ‘hipersexualización’ de los años ochenta y noventa». Kraus explica que la nueva generación está más centrada en la calidad que en la cantidad y añade que «también observamos el impacto del discurso feminista, que devuelve cierta legitimidad al placer femenino».
Ifop señaló que este resultado se debe en parte a una «intensificación espectacular del uso de juguetes sexuales». Esta tendencia «puede explicarse por el hecho de que las relaciones sexuales con pareja resultan más satisfactorias. Y aunque no lo sean, dado que la masturbación se ha triplicado en los últimos 40 años y el uso de juguetes sexuales se ha normalizado, existen vías alternativas para que las mujeres encuentren satisfacción en este ámbito», señala Krauss.
Un nuevo proyecto de ley
El instituto reiteró que los resultados de este nuevo sondeo demuestran que la noción de deber conyugal de mantener relaciones sexuales sigue muy arraigada. Para ello, un proyecto de ley para derogar la norma de los llamados «derechos conyugales», con la idea de que el matrimonio implica el deber de tener relaciones sexuales, fue aprobado por diputados y senadores en la Asamblea Nacional a comienzos de este año.
La ley aprobada en enero añade una cláusula al código civil del país para dejar claro que la «comunidad de vida» no crea una «obligación de mantener relaciones sexuales». La diputada impulsora del proyecto, Marie-Charlotte Garin, explicó que «Al permitir que subsista ese supuesto derecho o deber, estamos dando colectivamente nuestro visto bueno a un sistema de dominación y depredación del marido sobre la esposa», argumentó que el matrimonio no puede ser una burbuja en la que el consentimiento al sexo se considere definitivo y para toda la vida.
T/Agencias

