En un intento por asesinar al máximos líder del Hezbolá, Hasan Nasralá, el ejército israelí bombardeó edificios residenciales de Beirut, en el Líbano, este viernes.

El atentado ocurrió justo luego que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, compareciera este viernes ante las Naciones Unidas, sitio desde el cual intentó «dejar las cosas claras», lanzando una certera advertencia: «No hay lugar en Irán que Israel no pueda alcanzar, y eso vale para todo Oriente Próximo».

Personal de rescate trabaja en uno de los edificios afectados por el bombardeo en Beirut.Hassan Ammar (AP/LaPresse)
Los equipos de bomberos y ciudadanos libaneses inspeccionan la zona alcanzada por los ataques israelíes esta tarde en Beirut.Houssam Shbaro (Anadolu/Getty Images)
Una columna de humo se eleva tras el bombardeo ísraelí a las afueras de Beirut, este jueves.Mohamed Azakir (REUTERS)
Beirut, capital de Líbano, tras los bombardeos israelíes.
Personas y trabajadores de rescate se reúnen cerca de los escombros humeantes de un edificio destruido en un ataque aéreo israelí en el barrio de Haret Hreik en el suburbio sur de Beirut el 27 de septiembre de 2024. © AFP
Estados Unidos informó a través de un portavoz oficial que desconocía que Israel realizaría un ataque este viernes. AP Photo
El Ejército israelí ha anunciado el ataque contra la sede central de Hizbulá, ubicada bajo un edificio residencial en Beirut, donde se acaban de oír fuertes explosiones. Hassan Ammar

(Con información de Agencias)