
La aerolínea Flybondi le comunicó a sus trabajadores el inicio de un proceso de reorganización estructural que busca sanear su situación financiera. A través de una breve reunión por Zoom, la compañía presentó un esquema de retiros voluntarios con plazos extremadamente cortos y beneficios decrecientes para quienes no se sumen de inmediato.
El cronograma de retiros propuesto por la empresa se divide en dos etapas: un primer llamado del 18 al 20 de marzo con mayores incentivos, que consisten en la indemnización correspondiente más medio sueldo adicional, seis meses de cobertura de salud y cuatro juegos de pasajes. Quienes opten por esta vía deberán firmar el acuerdo el 25 de marzo.
En el segundo llamado, que va del 25 al 27 de marzo, los beneficios se reducen a la indemnización más un cuarto de sueldo, tres meses de salud y solo dos pares de pasajes. En ambos casos, la empresa aclaró que el pago de los montos se realizará en tres cuotas.
Para muchos trabajadores, esta instancia de retiros voluntarios es solo el preludio de medidas más severas. “Después vendrán despidos, mucha incertidumbre y amargura por ahora”, señaló un empleado de la aerolínea a El Destape, quien indicó que existe un exceso de personal en relación con la flota operativa actual, lo que alimenta el temor de que, tras los retiros, comience una fase de despidos directos. “Demasiado nos aguantaron, pero llegaron a un punto crítico”, enfatizó el trabajador al resumir el clima de amargura que hoy atraviesa la low cost.
Actualmente, circulan versiones sobre una posible relocalización de las operaciones de Flybondi en Paraguay. Esta incertidumbre se ve agravada por testimonios que sugieren que la empresa tiene personal para operar unos 14 aviones, pero que este año solo quedarían 6 o 7 aeronaves en servicio.
T|El Destape

