
Decenas de embarcaciones de mercancías están detenidas en al menos diez puntos críticos del tramo búlgaro del Río Danubio; en Ruse el nivel del agua se ubica 89 centímetros por debajo de lo seguro para la navegación.
La central nuclear de Kozloduy activó un protocolo de seguridad ante el descenso del caudal; sus dos reactores operan a plena carga y no dependen del agua del río para refrigeración.
La sequía, la reducción del deshielo alpino y las sucesivas olas de calor mantienen en descenso al segundo río más largo de Europa, con impacto en agricultura, energía y turismo en los diez países que recorre.
T| TELESUR

