El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó este miércoles a no creer los reportes falsos de un supuesto brote de peste en la provincia rusa de Irkutsk (Siberia). Pide guiarse por la información oficial de la agencia estatal Rospotrebnadzor, el organismo ruso responsable de garantizar la sanidad pública, el control epidemiológico y la seguridad de los productos.

«Los medios informan muchísimo, y la inmensa mayoría de lo que informan sobre esta situación es información falsa. Oriéntense por la información de Rospotrebnadzor», declaró Peskov a periodistas.

El portavoz de la Presidencia rusa hizo un llamado a la calma y exhortó a la opinión pública a basarse únicamente en la información emitida por las autoridades sanitarias oficiales, desestimando cualquier tipo de especulación, y al mismo tiempo ratificó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue notificada formalmente siguiendo los protocolos internacionales vigentes.

Peskov insistió en que «precisamente son las declaraciones oficiales de Rospotrebnadzor las que deben tomarse como referencia, sin escuchar distintos rumores, especulaciones, etcétera». «Existe Rospotrebnadzor, donde trabajan profesionales de alto nivel en este ámbito. Atengámonos a sus declaraciones oficiales», dijo.

OMS considera «muy bajo» el riesgo sanitario en Europa
A comienzos de octubre murió una trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, con sede en Shélejov, provincia de Irkutsk.

En medios y canales públicos, aparecieron informes según los cuales la causa del deceso supuestamente se relacionaba con peste neumónica contraída por la mujer en el trabajo, durante el cumplimiento de sus funciones.

El Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta por este caso, a la que el Kremlin respondió con un llamamiento a la calma y a tener en cuenta exclusivamente las informaciones del servicio ruso de defensa del consumidor.

Pese a las precauciones, la OMS consideró por ahora «muy bajo» el riesgo sanitario en Europa tras conocerse el fallecimiento, aunque lo eleva a ‘entre moderado y bajo’ en Irkutsk, la región siberiana donde se registró el caso.

T/UN