
El servicio de delivery en Venezuela se ha consolidado como un pilar estratégico de la economía digital, dejando de ser una alternativa de emergencia para convertirse en un motor que hoy representa el 7% del PIB comercial.
Así lo aseguró este jueves la viceministra de Comercio Nacional, Carmen González, durante una entrevista televisiva, al asegurar que este fenómeno ha experimentado una expansión orgánica que trasciende las aplicaciones convencionales, integrando desde pequeños emprendedores que utilizan mensajería instantánea hasta grandes corporaciones con infraestructura propia.
«Este ecosistema no solo ha transformado los hábitos de consumo de más de 4 millones de venezolanos, sino que sostiene una fuerza logística de 250.000 motorizados, lo que equivale al 12% del parque de motos del país».
Agregó que el impacto financiero de esta digitalización es evidente: durante el primer trimestre de 2026, las operaciones de pago digital superaron los 10.000 millones de dólares, apoyadas en la masificación de herramientas como el pago móvil y códigos QR.
El sector, que creció un 40% entre 2022 y 2024, es vital para el tejido social, ya que el 60% de los comercios afiliados son emprendimientos que encuentran en estas plataformas su principal vía de expansión. Con una demanda liderada por la comida rápida y productos de supermercado, Venezuela se alinea con la tendencia global de la «economía bajo demanda», consolidando un flujo comercial que solo en 2025 movilizó más de 1.800 millones de dólares.
T/Narkys Blanco

