Un equipo de científicos ha llevado a cabo la investigación más detallada del cerebro de una mosca de fruta, identificando la posición, forma y conexiones de sus 130,000 células y 50 millones de conexiones neuronales.

Este avance, que se considera un «salto enorme» en la comprensión cerebral, podría ofrecer nuevos insights sobre el mecanismo del pensamiento humano.

A pesar de su diminuto tamaño, comparable al de un alfiler, las moscas muestran comportamientos complejos como caminar, revolotear y, en el caso de los machos, cantar canciones de amor para atraer a sus parejas.

La investigación no solo destaca la sofisticación del cerebro de estos insectos, sino que también sugiere que entender su funcionamiento podría iluminar aspectos fundamentales del pensamiento en seres humanos.

Los expertos creen que este análisis pionero contribuirá significativamente a desentrañar los misterios del cerebro humano, abriendo nuevas vías para futuras investigaciones en neurociencia.