La Unesco declaró al casabe como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad tras una solicitud hecha por Cuba, Haití, República Dominicana, Honduras y Venezuela.
El casabe es una especie de pan plano, circular y de tamaño variado, pero siempre mayor que el de una tortilla tradicional. Muy crujiente, puede ser blanco o dorado, si está más tostado, y se elabora a partir de yuca, o mandioca, un tubérculo rico en almidones.
El ministro de Cultura de Venezuela, Ernesto Villegas, al celebrar el anuncio ratificó el compromiso del Gobierno Bolivariano, liderado por el presidente Nicolás Maduro, de hacer todo lo necesario para la preservación del alimento que se produce en todo el país, especialmente en comunidades de Miranda y Carabobo.
«El casabe reúne saberes ancestrales que resistieron siglos de colonización. Decir casabe, es decir, nuestra América (…) A las cazaveras de Carabobo, Miranda y todo el país, las convocamos a ser parte de esta gran fiesta cultural“, expresó.
Irady, máxima autoridad del Núcleo Focal venezolano ante la Convención del Patrimonio Vivo, previo al anuncio, manifestó que el expediente se elaboró conjuntamente con República Dominicana, Haití, Cuba y Honduras, países a los que llegó este alimento de la yuca a través de las aguas del Orinoco hacia el Caribe hace más de dos milenios.
El profesor, quien trabajó frente a un calificado equipo técnico en el desarrollo del expediente y mantuvo reuniones previas tanto en París como en Santo Domingo, no dudó en calificar al casabe como un alimento de origen venezolano que se ha dado a conocer ante el mundo.
El Casabe generalmente se elabora con la variedad amarga de la mandioca (yuca) para que pueda conservarse durante más tiempo, aunque a veces se utiliza mandioca dulce. El pan de yuca suele formar parte de las comidas, pero puede consumirse solo. En Cuba, República Dominicana, Haití, Honduras y Venezuela el pan de yuca varía en sabor (salado o dulce), textura (blando o duro), tamaño y grosor.
Su elaboración comienza siempre pelando, lavando y rallando el tubérculo. La pulpa se seca y la harina resultante se tamiza con un cedazo artesanal. Con la harina se prepara una masa que luego se cuece, generalmente a leña, sobre placas de cerámica o hierro, según cada país.
Los conocimientos y técnicas relacionados con la elaboración del pan de mandioca suelen transmitirse de manera informal, dentro de los hogares y las comunidades. También se transmiten a través de los medios de comunicación y los institutos culinarios.
El anuncio de la declaratoria de los conocimientos y prácticas tradicionales para la elaboración y el consumo del casabe como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad se dio en la reunión número 19 de la Convención Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), en Paraguay. T/Con información de Telesur

