Las Fuerzas de Defensa de Israel han reconocido por primera vez que en enero de 2024 sus tropas dispararon contra el vehículo en el que quedó atrapada la niña de seis años Hind Rajab, en Gaza, y han anunciado la apertura de una investigación sobre lo sucedido. Este reconocimiento supone un cambio en la versión oficial, ya que durante meses las autoridades militares habían negado su implicación en este hecho, afirmando en informes previos que sus efectivos no se encontraban cerca del lugar ni dentro del alcance de tiro.

Según la nueva versión ofrecida por el Estado Mayor de Israel, los soldados abrieron fuego contra el automóvil de la familia Hamada porque el vehículo circulaba en dirección contraria a la ruta de evacuación anunciada en ese momento. Los disparos mataron inicialmente a cinco de los ocupantes.

Durante el ataque, la prima de la niña, Lian, de quince años, logró llamar a los equipos de emergencia de la Media Luna Roja, pero fue alcanzada por los proyectiles mientras se encontraba al teléfono. Tras ello, la pequeña Hind tomó el auricular y permaneció en comunicación con los rescatistas hasta que se perdió la señal.

Doce días después, cuando las tropas israelíes permitieron el acceso a la zona, los equipos de rescate localizaron el automóvil acribillado a balazos con los cuerpos de la niña y sus familiares en su interior. A pocos metros del coche se halló también la ambulancia que acudió en su ayuda, completamente calcinada y destruida por los disparos israelíes, junto a los restos de los dos paramédicos que viajaban en ella.

Además de este caso, el mando militar israelí informó sobre resoluciones respecto a otros ataques contra personal humanitario. En relación con el bombardeo de abril de 2024 que causó la muerte a siete trabajadores de la ONG World Central Kitchen, el Estado Mayor decidió no iniciar diligencias ni investigaciones penales adicionales contra los involucrados, manteniendo únicamente las medidas disciplinarias aplicadas anteriormente.

T/Europa Press