
La OTAN alcanzó un acuerdo sobre una nueva distribución en los puestos de responsabilidad en la estructura de mando de la Alianza, una remodelación que incluirá un «papel más destacado» de los países europeos, que asumirán el control de al menos dos mandos conjuntos actualmente en manos de Estados Unidos.
«Los aliados han acordado una nueva distribución de la responsabilidad de oficiales de alto rango en la Estructura de Mando de la OTAN en la que aliados europeos, incluidos los miembros más recientes, jugarán un papel más destacado en el liderazgo militar de la Alianza», refiere Europa Press.
En este sentido, fuentes del Pentágono han asegurado que se ha acordado la transferencia a manos europeas del Centro de Mando Conjunto de la OTAN en Norfolk, en el estado estadounidense de Virginia, y el Centro de Mando Conjunto en la ciudad italiana de Nápoles.
«La decisión de transferir el mando del JFC de Nápoles y el JFC de Norfolk a oficiales de naciones aliadas de la OTAN ha sido adoptada de forma conjunta entre todos los aliados», han recalcado estas fuentes, que han sostenido que «esta decisión refuerza la alianza al mostrar liderazgo europeo en la defensa europea y fortalecer las capacidades defensivas europeas».
Este acuerdo llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamara que las naciones del continente asuman más responsabilidad en su propia seguridad. Además, la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, desvelada a finales de 2025, recoge que «los días de Estados Unidos sujetando el orden mundial como Atlas han terminado».
T/Europa Press

