
Estados Unidos (EEUU) atacó este jueves en horas de la noche otra embarcación en el Mar Caribe, la sexta desde hace un mes que empezó la arremetida contra los lancheros que navegan esas aguas.
En esta oportunidad, los tripulantes de la embarcación sobrevivieron a diferencia de los tripulantes de las embarcaciones anteriores que fallecieron en el ataque.
Aunque no ha precisado el país afectado, un cargo gubernamental ha indicado a distintas cadenas estadounidenses, incluidas ABC y NBC, que el Ejército de EEUU ha realizado un ataque aéreo durante la jornada sin llegar a matar a toda la tripulación, como ha sido el caso de los cinco anteriores bombardeos de este tipo, que acabaron con la vida de hasta 27 personas de Venezuela, Colombia y Trinidad y Tobago.
Unas horas antes de este último ataque, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, insistía en la legitimidad del Gobierno de Estados Unidos para ejecutar este tipo de ataques y argumentaba que «no debería haber sorpresa alguna por esto». «El presidente hizo campaña sobre el uso de todos los medios posibles para perseguir a los cárteles de la droga que llevan demasiado tiempo traficando con sustancias ilícitas en nuestro país», ha subrayado.

Asimismo, ha destacado que desde el inicio de la campaña de ataques ha habido «menos botes con muchas drogas llegando a las orillas» de Estados Unidos y ha precisado que «el pueblo estadounidense puede esperar que continúen».
Por su parte, Venezuela ha enviado este jueves, en línea con lo anunciado en la víspera por el presidente del país, Nicolás Maduro, una carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y al Consejo de Seguridad, a fin de llamarles la atención sobre las operaciones militares de Estados Unidos en las aguas caribeñas.
La información acerca de este nuevo bombardeo ha llegado un día después de que Trump haya autorizado a la agencia de Inteligencia exterior de su país (CIA, por sus siglas en inglés) a realizar operaciones encubiertas en Venezuela.
T/Europa Press

